En los años 80 los niños se caían igual que ahora, pero entonces se les embadurnaba con un líquido rojo que impregnaba la piel durante días: la mercromina. Sin embargo, como explica mi doctor de cabecera no servía de mucho pero era lo que había.

Aquí esta el veneno:




Nos guste o no, pertenecemos al siglo pasado. Y no es que vivamos atrapados en el tiempo pero ciertas situaciones nos hacen retroceder, como por ejemplo un problema de amigdalitis, uno siempre se acuerda de las sopitas de mamá. 

Si algo tenía, y tienen, las sopas de una madre son las propiedades curativas. Llegabas a casa y decías: Mamá estoy destemplado....a lo que contestaba: Ahora te preparo una sopa y te quito yo ese mal cuerpo...


Mamá me duele la garganta... y ellas cariñosamente respondían: Ya te pongo una sopa y verás cómo se te calma....

Mamá estoy malito del estómago...Ya te hago yo un caldo de arroz que lo corta de raíz....Mamá me ha dejado la novia...Ya te hago yo una sopa y te quito ese mal de amores, que con quién vas a estar tu mejor que con tu madre...

Y por más que uno intenta averiguar cuál es el secreto de la pócima que todo lo cura, nunca hay una explicación fehaciente.

Claro, que habían otros tips para los distintos males que nos aquejaban en la niñez. Con derechos reservados de mamá.

Para los chichones la ficha en la frente.



Para el mal de pecho la untada de vicks.

Para la hemorragia nasal el algodón con alcohol.

Para el mal de estómago el aceite de oliva con dos pedacitos de sal y limón.

El hilo rojo en la frente para el mal de amores o aquellos sin ninguna explicación.
Para el dolor de cabeza la plancha encima o bien, el momento tenebroso de oler una cebolla.

Para crecer sano y fuerte el aceite de bacalao.




Moneda de cobre para las picaduras se avispas.

Saliva de mamá para los raspones de las caídas!

Para las cortadas tela de araña,  a veces toda llena de tierra y así se la ponían, mostaza para las quemaduras o pasta de dientes, violeta o mercurio para cualquier raspón. 


Un susto o un vaso de agua con cuchillo adentro. Para el orzuelo pasarse la cola de un gato negro ... etc etc


Para la tos. Tratamiento inventado en Francia.  Tratamiento sintomático de la tos intransigente en adultos.

Jugo de papa y piña con aceite de oliva para los cálculos.

Té de trenza de ajo con hierbabuena para problemas estomacales.

Horchata de pazote para los parásitos.

Agua de de flor de Saúco para la tos.

Tela de cebolla para vendar una herida.

Apagar brasas en un vaso de agua y agregarle sal y azúcar para los empachos.

Tierra en las heridas para que no se infectaran.

Poner pan con ajo y alcanfor en el ombligo de los niños para cuando tenían parásitos.

Hacer gárgaras de cáscara de miltomate para infecciones en la garganta.

Pasarse una rodaja de limón rescoldado en los raspones para que no se infectara y sanara más rápido.

Cascara de güisquil para los raspones o cicatrices y en verdad! funcionaba no me quedaron secuelas en la piel!


Rodajas de tomate cuando te explotaban los cuetes en las manos y te provocaba heridas, y también el azúcar para evitar que continúe una hemorragia.

En una cortada usar café en polvo para calmar la salida de la sangre o ponerse la telita de cebolla.

POR FAVOR NO SEGUIR NINGUNO DE ESTOS CONSEJOS EN CASO DE ENFERMEDAD, VISITE A SU MEDICO URGENTEMENTE.